CONSEJOS


¿Por dónde tenemos que empezar?

Alimentación.

Es indispensable que cuidemos la alimentación cuando corremos.
No te saltes el desayuno, porque necesitas energía para realizar un esfuerzo físico, pero tampoco te pases con los azúcares: es malo y peligroso ya que pueden provocar una hipoglucemia causada por una reacción.
Menú: un lácteo, una fruta, una bebida y un pan o cereales ricos en fibra que destilarán el azúcar poco a poco desde el desayuno hasta la hora de comer.
Evita comer alimentos muy ricos o con demasiada salsa en el almuerzo. Dale prioridad a las proteínas (carnes, pescados y
huevos), a verduras y frutas y a materias grasas insaturadas (aceites vegetales).
La cena sirve para recuperar todas las vitaminas que hemos gastado durante el día: por lo tanto, tiene que estar compuesta obligatoriamente de verduras y frutas frescas y cocidas. Cuando hemos practicado deporte también es indispensable una buena ración de hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, patatas…) sin muchas grasas.
Si corres durante el día, ya es hora de que te plantees coger algunas barritas de cereales o frutos secos para comer tras el
entrenamiento, si no, corres el riesgo de que te de una hipoglucemia a causa de una reacción. Si entrenas horas después de comer (ej. alas 19h), también es importante que tomes un pequeño tentempié.
¿Dónde correr?
Naturaleza del terreno y el entorno desempeñan un papel importante tanto física como mentalmente.
Lo ideal es dar preferencia a los entornos naturales (las orillas de los ríos, bosques, parques…): además de ser un entorno agradable, lejos del ruido y de la contaminación, ofrecen terrenos blandos (hierba, tierra, arena…) que, contrariamente al asfalto, absorben parte de los impactos.
Según el nivel, puede ser interesante elegir el recorrido en función de las dificultades que presenta.
Si debutas en esto, opta más bien por un terreno liso. Después, para progresar, elige un terreno con desnivel. Lo más importante es que te sientas bien, según tu capacidad y motivación.
También puedes platearte la posibilidad de ir a correr con un amig@, un compañer@ de trabajo, el novi@ o un entrenador/ora, siempre y cuando estéis al mismo nivel.
Correr con más gente fortalece la motivación y permite mantener una velocidad ideal